Formación en Recepción Crítica
Resumen
Presentación de los resultados de un trabajo investigativo llevado a cabo por un grupo de trabajo de la Universidad Santiago de Cali con el apoyo de la Comisión Nacional de Televisión, con el fin de diseñar y evaluar una propuesta que permita la formación de un televidente activo, crítico y consciente de la responsabilidad que le atañe en el control social de la televisión.
El proceso incluyó un análisis de la programación infantil en los canales locales del Valle del Cauca y el desarrollo de sesiones de trabajo con niños, padres y maestros, dirigidas a conocer sus preferencias y expectativas en cuanto a la programación infantil, así como a brindarles las herramientas necesarias para conocer el lenguaje audiovisual y comprender el funcionamiento del medio televisivo.
El proceso incluyó un análisis de la programación infantil en los canales locales del Valle del Cauca y el desarrollo de sesiones de trabajo con niños, padres y maestros, dirigidas a conocer sus preferencias y expectativas en cuanto a la programación infantil, así como a brindarles las herramientas necesarias para conocer el lenguaje audiovisual y comprender el funcionamiento del medio televisivo.
Textocompleto
El objetivo general en una educación en formación para la recepción critica, desde la perspectiva de este trabajo desarrollado en la Universidad Santiago de Cali, se centra en propiciar la construcción de un sujeto activo, que sea capaz de construir, reconstruir y co-construir los significados ofrecidos por la televisión; un sujeto crítico que reflexiona y analiza la información que la televisión pone a su disposición y un sujeto social, consciente de su responsabilidad frente al control social que debe ejercer frente a la misma.
Para conseguirlo se diseñaron tres objetivos específicos: El primero, describir la programación infantil en los canales locales autorizados para el Valle del Cauca; el segundo, dar a conocer a los televidentes los elementos básicos del lenguaje audiovisual; y el tercero, diseñar un taller en formación para la recepción critica que pueda ser replicado en otras instituciones del país.
Uno de los hallazgos que identificamos en este trabajo es que uno se relaciona directamente con la televisión, pero pocas veces es consciente de que tipo de relación tiene con ella. Cuando pedíamos a los participantes, es decir, a los padres de familia y a los mismos niños que nos contaran cómo era un día en sus casas y de qué forma se insertaba la televisión en su jornada diaria, ellos mismos se sorprendían cuando eran conscientes que desde el momento en que abren los ojos hasta que se van a acostar, está encendido el televisor.
Para desarrollar el trabajo, diseñamos una estructura de tres fases: un análisis de la programación emitida por cada uno de los canales locales y la forma como se inserta en ella la programación infantil; un proceso de formación en recepción crítica; y un encuentro de diálogo entre los canales y los televidentes, con el objetivo de generar un espacio de retroalimentación que permita que canales y audiencia se reconozcan y generen propuestas conjuntas.
Para la fase de Formación en recepción crítica manejamos tres módulos:
Conversatorio con las audiencias: : se estructuró en unidades didácticas que contaban con diferentes sesiones de trabajo. A estas unidades les dimos unos nombres que fueran familiares:
Esto nos muestra que los niños, los padres y los docentes no reconocen el entramado, las lógicas de producción del medio, pero sí reconocen muchas otras cosas que circulan en televisión.
El medio y su lenguaje este módulo tuvo que ver con la producción como tal. Para esto, diseñamos tres actividades:
En este módulo aplicamos una reflexión que se llama, De lo real a la realidad; aquí utilizamos con los talleristas el Mito de las Cavernas. Es la conocida historia sobre el que está de espaldas a la entrada de la caverna y sólo ve las luces y las sombras que se reflejan, a partir de las cuales hay múltiples interpretaciones. Lo que pretendíamos, era que los niños y los participantes tuvieran esa concepción: que una cosa es lo real y otra, la realidad que los medios manejan.
A través de todo el proceso se brindaron además orientaciones acerca de lo que significa ser un receptor crítico y de la existencia de mecanismos como las ligas de televidentes, el control social y la forma cómo podemos ejercer nuestro control frente a la televisión. Para finalizar, se construye lo que es la programación ideal; entonces les preguntamos a los participantes: después de todo esto, ¿qué quisieran ver en televisión?.
La tercera fase es: Cómo nos ven, cómo nos vemos. La idea era crear un espacio de diálogo entre los canales -locales en este caso, que eran los que estaban participando en el estudio - y los televidentes; esta fase no se ha podido cerrar completamente, porque los canales faltaron a la cita; tenemos una silla vacía, como lo menciono en las conclusiones.
Los productores de televisión parece que desconocen el objetivo ideal de la televisión, que es una relación directa con las audiencias... pero estamos generando mecanismos, porque creemos que esto es un proceso que se debe construir.
Básicamente lo que hicimos fue un encuentro al que se invitaba a los canales locales y a todas las personas que habían asistido a los talleres. El resultado de esto fueron cuatro propuestas audiovisuales, una por institución: dos en Cali en estratos uno y dos, la zona de Siloé y Terrón Colorado; una institución en Tuluá y una en Buenaventura, que fueron las instituciones en las que se que se realizaron los talleres.
Los resultados
A continuación me voy a referir a los resultados del trabajo desarrollado. Quiero aclarar que estos son solamente los resultados gruesos; en cada uno de los módulos uno podría extenderse muchísimo y estamos en ese proceso de consolidar todos los hallazgos.
El balance en cuanto a la oferta televisiva es pobre; lo que encontramos, es que Telepacifico, que es el canal regional, cuenta con un programa de franja, de producción infantil. Pero los canales locales, salvo Teleunidad, que tiene unos intereses religiosos marcados, no tienen programación infantil.
UVTV que es el canal de la Universidad del Valle y Universidad del Pacífico no tienen programación infantil al aire, con los argumentos de ser un canal universitario, con un público objetivo específico.
A pesar de que no hay programas infantiles, encontramos que lo que más se produce es programación familiar. Sobre esto no tenemos un análisis de contenido profundo, la información con la que contamos está basada en los resultados de unas entrevistas directas con los canales, de la información que ellos nos suministran y de los pocos programas que nos enviaron para poder analizar. Habría que detenernos un poco más en una investigación posterior, para ver qué es lo que ellos llaman programación familiar, programación joven y programación infantil.
Un hallazgo en el que coincidimos también con otras investigaciones, es que nuestros niños tienen acceso al cable en todos los estratos. Estamos hablando de los estratos uno y dos en Cali, las laderas de Cali, es decir, Siloé y Terrón Colorado, que son sitios deprimidos económicamente. A pesar de esto, el 80% de los niños participantes cuentan con un cable operador. Esto quiere decir que ellos tienen una oferta televisiva que les permite tomar sus propias decisiones.
Por contar con este servicio se pagan tarifas entre $2000 y $15000 al mes. Un niño decía que su mamá sacaba $2500 de lo que le pagaban al día para pagar el mes de su cable operador. En ese sentido, lo que estamos viendo es que los niños tienen la posibilidad de transitar por la televisión que quieran; ya no están amarrados a la televisión abierta. Ahora ya no estamos hablando solamente del canal Caracol, RCN, sino de una amplia oferta televisiva en la que ellos deciden qué ven y en qué momento.
Encontramos que los niños se anclan a la programación de adultos cuando ellos están presentes; o sea, los niños no deciden ver una programación para adultos, a menos que haya un adulto presente. Cuando están solos, ven programas específicos en Jetix, Disney, Discovery.
Entonces, cuando los niños están solos, ¿qué los ata a los canales RCN y Caracol? Los programas con contenidos infantiles y juveniles: Frijolito, La niña de la Mochila Azul, Rebelde. De lo contrario, ellos están con su control consumiendo otro tipo de televisión.
Sobre lo que nos entregan los canales, la tele que vemos, encontramos que estamos hablando es de lugares diferentes: los padres, los docentes y los niños vemos televisiones diferentes.
Una docente de Bogotá a la quien comentaba que estaba haciendo este proyecto, antes de estos resultados y aplicar el taller, me contó una de sus experiencias: - mire, yo una vez estaba en la clase hablando de la cultura egipcia y había una muchachita que me contestaba todo y me alzaba la mano y participaba y yo feliz, porque pensé: esta niña se leyó el libro; yo le dije: te felicito, ¡cómo has leído, cómo has investigado!. La niña la dejo fría cuando le respondió: profe, yo lo vi Discovery, en un especial que dieron hace ocho días.
Esa profesora inmediatamente pensó: estoy viendo una televisión diferente a la que ven los muchachos. Tengo que ver la televisión que están viendo ellos para poder hablar desde el mismo lugar.
Increíblemente, los docentes son los que más se alejan de lo que los niños ven en televisión. Mientras los papitos aceptan algo de televisión educativa, los docentes simplemente ven la televisión como un medio que informa y entretiene, no más.
Pero los niños ven una televisión que educa, ellos aprenden con la televisión. Además es una televisión que educa y entretiene, que une esos dos conceptos: cuando ven Discovery, aprenden de los animales, de la naturaleza y muchísimas otras cosas. Esta es una relación que me parece importante que quede sobre la mesa, porque hay que seguirla trabajando
Algunos testimonios de los niños que asistieron a los talleres son:
“La relación es lo que mas me gusta, porque hay varios temas, pero lo que mas me gusta es la misa porque es de Dios, eso es muy importante porque enseña el Padre Nuestro”
“Pues yo tengo una gran amistad con la televisión, pues ya que mi mamá trabaja y mi hermana juega, entonces la televisión es mi mejor amiga y también me gusta ver mucho y me entretiene”
“Mi relación con la TV es mutua, nos beneficiamos uno al otro aunque sea un ser inerte, la TV me ayuda, me divierte, me aconseja”
Este último testimonio es de un niño de nueve años.
Es importante tocar otro punto y es que la televisión ya no es el aparato, ya se convirtió en otra persona. Hay una relación ya lógica con el televisor como tal. Estos son solamente dos testimonios de todos los asistentes, pero me parece que son muy evidentes frente a este fenómeno:
Los padres y los docentes, dicen:
“Mi relación con la TV es muy importante ya que por medio de la TV puedo enterarme de lo que está surgiendo en mi ciudad, en mi país, inclusive en el mundo por medio de los noticieros y también me gusta ver un poco de programas de entretenimiento ya que en alguno miro algo de importancia”.
“Mi relación con la TV es cuando me siento estresada, sola por que me parece que a veces hay programas muy buenos para los niños y para los padres”.
Este punto corresponde a otro de los resultados; nosotros lo denominamos la tele que vemos y la que no vemos. Cuando escogimos por consulta el programa que más veían en ese momento todos los niños, el seleccionado fue Juego Limpio, un programa sobre las disputas que hay entre las barras de los equipos de fútbol.
Cuando hicimos preguntas relacionadas con la identificación de los niños con este programa, nos sorprendimos, porque vimos que la mentalidad de un niño frente a cualquier tipo de relación y contenido es diferentísima a la del adulto: los niños siempre ven todo en forma positiva.
Le preguntábamos: ¿te identificas con el contexto? Y lo que más resaltaban, eran las cosas buenas. Si les preguntábamos si había cosas malas, decían: - ah sí; es que eso es normal. Pero no le daban importancia.
¿Qué tan bueno o malo es esto? No sé; no estoy ni a favor ni en contra de la televisión. Estoy a favor de encontrar los puntos que estudiar más a fondo. La mayoría de los testimonios de la relación con el entorno eran positivos; esto pienso que hay que potencializarlo. Es más fácil empezar desde lo que se tiene y no desde lo que falta, pienso que la televisión nos puede ayudar a construir puentes y relaciones importantes.
Otra pregunta que hicimos a los niños fue: ¿con que personaje te identificas? Esta pregunta está relacionada con una posición que ha sido tradicionalmente dura frente a la televisión: que los niños replican estereotipos y que se van a identificar con los malos.
Para nuestra sorpresa, los tres personajes con los que más se identificaban con los niños, los que sentían que eran parte de su cotidianidad, eran los que mejores carácter y personalidad tenían en la serie: Albeiro, el protagonista, que es una especie de mediador entre las barras; Betty, la excelente jugadora, los niños veían que a través del fútbol podían conseguir muchas cosas; y Patty, una persona que ayuda, que aconseja, muy solidaria.
Los niños nos decían sobre estos personajes: son los lindos y los bacanos; con esto vemos que además de la personalidad, se identifican con las características físicas -no quiero entrar aquí a debatir si es bueno o es malo el estereotipo que hay en televisión, porque eso no lo analizamos -.
Lo que notamos además es que hay un desconocimiento sobre la lógica de construcción dramática: los niños no entienden que detrás de las historias hay relaciones, que el libretista se sienta y arma los libretos pensando: tengo que poner esto acá para que genere un conflicto.
La fase final es La tele que queremos. En este momento, encontramos un punto de encuentro bien interesante; afortunadamente todos quieren una televisión educativa; en términos generales, los papitos, los docentes y los niños dicen: queremos televisión educativa.
Pero encontramos también una dualidad, porque cuando les preguntamos a los docentes qué tipos de programas querían en televisión, escogían los que informaban y los que entretenían, pero no mencionaban cosas como las que nos sorprendieron de los niños: - queremos programas de historia, queremos programas que eduquen, de animalitos, de documentales. Esto nos pareció extraño porque son unos programas que esperábamos encontrar más en el consumo televisivo de los docentes que en el de los niños.
Las consideraciones finales como resultado de toda esta experiencia son:
Quiero destacar que estos resultados no hacen parte solamente de una propuesta que se va a quedar en el papel. La reacción de los resultados fue real y va a continuar, eso es lo más importante. Que un padre al final del taller nos haya dicho: - ahora puedo sentarme a hablar con mi hijo de televisión -, recompensa todo el esfuerzo que pusimos en el proyecto.
Preguntas del público:
Pregunta: ¿Cuál fue la intensidad horaria manejada en los talleres?
Respuesta: Manejamos tres módulos, para cada uno de los cuales se realizaba un trabajo de veinte horas.
En cuanto a los talleres, el tiempo variaba, manejamos unos de cuatro horas, otros de dos horas. Esto lo íbamos determinando en el camino, porque nos dimos cuenta que en algunas instituciones los niños aprenden más rápido que en otras. También dependía mucho del nivel de competencias argumentativas con que contaban los niños al iniciar las actividades; en algunos casos, este nivel era bajo y por esto era necesario escribir primero, en lugar de grabar.
P: ¿De que edad son los niños que participaron?
R: Están en básica primaria: de los siete a los once años. Generalmente los que más se interesan en el taller están entre los ocho y los diez años, los docentes y los papitos de esos niños.
P: ¿Encontraron diferencias importantes entre los niños del Pacífico, los de Tuluá y los de Cali?
R: La verdad, en términos generales no, encontramos diferencias. Una cosa que nos llamó la atención, es que los niños dependiendo de la región, se identificaban con unos personajes más que otros; eso por obvias razones, porque los personajes pertenecían a la región. Pero en términos generales lo que encontramos es que en algunas regiones los niños son más activos que en otras. Me refiero específicamente a Buenaventura, donde los niños fueron mucho más activos en proponer y en hacer que por ejemplo los niños de Cali.
P: Mi nombre es Jerson Parra, soy productor de los programas de Señal Colombia. Tengo una duda en cuanto a lo que vi en el video: los niños, los padres y los docentes manifiestan su deseo de contar con programas culturales o que les hablen de sus propias regiones. Sin embargo, cuando se programa en un canal un reality de los que producen los canales privados frente a un programa de los que producimos en Señal Colombia -que implica hacer esfuerzos grandísimos en realización-, la gente prefiere ver el reality.
En ese sentido, me pregunto si lo que ellos están diciendo lo dicen sólo porque tienen una cámara en frente. Mis preguntas entonces son: ¿qué encontró realmente de fondo en esa investigación? Y ¿qué importancia tiene que los niños conozcan la técnica de cómo se hace la televisión, qué hay detrás, qué es un libretista, qué hace, etc.?
R: La primera pregunta la voy a contestar no desde los resultados de la investigación, sino desde mi experiencia como productora en Señal Colombia. No quiero entrar en debates ni en análisis profundos, pues el tema de Señal Colombia es bastante complejo como para resolverlo solamente a partir de una pregunta.
Cuando hablamos del canal, yo soy consciente que es un gran esfuerzo y hay una programación excelente; pero la razón por la cual los colombianos no ven Señal Colombia, no es porque no les atraigan los contenidos. Detrás de eso hay toda una estructura, mercadeo, posicionamiento, estructura del mismo canal. No solamente es poner el programa a circular, sino que es importante que la gente conozca la programación de Señal Colombia.
Lo digo por mi propia experiencia. Cuando yo tuve un programa en Señal Colombia, yo veía algo muy interesante: después del programa teníamos un espacio para recibir llamadas telefónicas y recibíamos muchas, provenientes de unos sectores que no son cubiertos por la televisión comercial.
Entonces yo creo que Señal Colombia si lo ven, lo que pasa, es que lo ve otro tipo de publico; y tendríamos que ver cómo lo ve.
Además, Señal Colombia tiene que tener en cuenta que está compitiendo con la oferta mediática que ya mencionamos. Es decir, el niño por medio del control tiene acceso canales específicos especializados, los cuales la posibilidad de escoger.
Pero a partir de mi experiencia particular, si los niños, adultos, y en general los televidentes conocen los contenidos de Señal Colombia, se quedan viéndolo. Yo soy catedrática y a mis estudiantes de tercer semestre de Comunicación Social los pongo a ver Señal Colombia. Su primera reacción es: - ay, qué pereza que me pusieron a analizar tal programa de Señal Colombia. Pero una vez que lo ven, termina gustándoles.
Detrás de Señal Colombia hay mucha tela que cortar, hay que hacer un trabajo muy grande para que no se quede solamente en eso. No sé si contesté muy bien la pregunta o si me fui por las ramas; pero que los niños prefieren un documental de animalitos y no un reality, de eso sí estoy segura, entre otras cosas, porque tengo dos hijos que lo confirman.
En cuanto a la segunda pregunta, yo creo que en el proceso de recepción hay muchos componentes que deben estar articulados; uno de estos es decirles a los niños que hay una lógica específica en la producción audiovisual: que usar un primer plano tiene un sentido diferente a usar un plano general. Conocer esta lógica les permite identificar que el discurso televisivo es un lenguaje, una narración que tiene una intencionalidad. Además de eso, y me parece lo más importante, nos ayuda a que ellos se motiven; el hecho de coger la cámara y hacer sus producciones, los anima a involucrarse en este tema.
P: Mi nombre es Claudia Martínez, yo trabajo en Canal 13 y quisiera hacer una pregunta muy concreta, ¿Cuál es el siguiente paso en esta investigación? Me parece muy válido el taller, su diseño, los resultados obtenidos y por eso creo que lo ideal sería poderlo replicarlo en el resto del país. Hablo desde mi contexto, a mí, por ejemplo, me encantaría realmente poder replicar esta investigación con nuestra audiencia para que de esta forma el canal sepa realmente qué programación darle a los niños. Me gustaría saber si ya tienen algo planeado para replicar esto en otros ámbitos.
R: Sí. Hay dos estrategias que se van a poner en práctica. Hay una publicación de todo el proceso y los resultados, pero también hay una publicación alterna, que es la que me parece más importante, y es el manual de talleres para que lo puedan replicar. Este manual va a ser auto contenido, esto quiere decir que tiene todas las unidades didácticas completas, aunque obviamente no va a estar recargado de información, porque va a ser para padres y docentes.
La otra estrategia es a largo plazo; estamos uniendo esfuerzos para contar con el apoyo de la Comisión Nacional de Televisión y vamos a buscar recursos del Estado, de la Gobernación, de la Secretaría de Educación, para replicar este proyecto en la mayor cantidad de instituciones que podamos.
Esas son las dos estrategias puntuales. Sin embargo, más allá de lo que pueda pasar, la Universidad Santiago De Cali está interesada en continuar por este camino. Por eso estamos diseñando una asignatura, en la que los estudiantes hagan prácticas replicando en diferentes instituciones este taller. Esto tiene desventajas que quienes estamos en la academia conocemos, por ejemplo que los estudiantes sólo están presentes un semestre... pero son estrategias que se están consolidando y articulando en este momento para continuar.
P: ¿Esta proyectado en la siguiente fase, cuando ya esté el manual producido y la experiencia sea replicable, más allá de la fase de investigación que acaba de presentar, una evaluación, un monitoreo de impactos? Es decir, ¿cómo van a medir el cambio de comportamiento de los participantes con respecto a la televisión?, ¿qué tipo de medición esta prevista?
R: Yo pienso que la mejor manera de medir el impacto, es a través de la institución en la que se aplica el taller. Nosotros hacemos una evaluación pequeña al finalizar cada taller; se trata de un documento que llenan las instituciones al finalizar, y que nos permite ver la forma como los docentes que participaron en el taller están articulando los medios a la concepción pedagógica en las aulas.
Considero que esta es la mejor manera de hacerlo. En este momento no podemos hablar de una evaluación a gran escala, porque son solamente cuatro talleres, o sea, lo que hemos hecho es algo muy pequeño. Sólo contamos con lo que nos reportan las instituciones. Estas están organizadas en núcleos que agrupan varias instituciones de cada uno de los sectores de las regiones. Nosotros trabajamos en los núcleos centrales.
El mejor indicador del éxito de la experiencia es que comenzábamos con docentes de los núcleos centrales y cuando terminamos los talleres, los docentes de otras instituciones satélites, llegaban a preguntar: ¿cuándo van a ir a mi institución?, ¿cuándo vamos a aplicar este taller?
Pienso que inicialmente esa es la evaluación. La segunda fase pretende no solamente contar con el manual, sino formar líderes, es decir, docentes que asuman el papel de replicadores de este taller. Entonces más adelante, cuando esto esté funcionando, haremos una evaluación de monitoreo.
Además, este trabajo se inserta en una línea completa de trabajo dentro de la Universidad Santiago de Cali. Tenemos otro proyecto que también está haciendo una indagación por los medios y la escuela, con un componente de intervención. De esta forma, las estrategias están articuladas para garantizar la continuidad del proceso.
Para conseguirlo se diseñaron tres objetivos específicos: El primero, describir la programación infantil en los canales locales autorizados para el Valle del Cauca; el segundo, dar a conocer a los televidentes los elementos básicos del lenguaje audiovisual; y el tercero, diseñar un taller en formación para la recepción critica que pueda ser replicado en otras instituciones del país.
Uno de los hallazgos que identificamos en este trabajo es que uno se relaciona directamente con la televisión, pero pocas veces es consciente de que tipo de relación tiene con ella. Cuando pedíamos a los participantes, es decir, a los padres de familia y a los mismos niños que nos contaran cómo era un día en sus casas y de qué forma se insertaba la televisión en su jornada diaria, ellos mismos se sorprendían cuando eran conscientes que desde el momento en que abren los ojos hasta que se van a acostar, está encendido el televisor.
Para desarrollar el trabajo, diseñamos una estructura de tres fases: un análisis de la programación emitida por cada uno de los canales locales y la forma como se inserta en ella la programación infantil; un proceso de formación en recepción crítica; y un encuentro de diálogo entre los canales y los televidentes, con el objetivo de generar un espacio de retroalimentación que permita que canales y audiencia se reconozcan y generen propuestas conjuntas.
Para la fase de Formación en recepción crítica manejamos tres módulos:
Conversatorio con las audiencias: : se estructuró en unidades didácticas que contaban con diferentes sesiones de trabajo. A estas unidades les dimos unos nombres que fueran familiares:
- El Paseo, que básicamente era la dinámica de reconocimientos: quiénes están participando, cómo se llaman y qué hacen.
- La segunda es, Los Medios y Yo, un ejercicio de escritura en el cual los participantes plasmaron en el papel la relación que tenían con la televisión.
- La siguiente unidad se llama Para Vernos Mejor y corresponde a la presentación ejecutiva del proyecto; aquí, les contamos a los participantes cuál era el objetivo del proyecto, qué íbamos a hacer, cuántos talleres teníamos planeados y cuál iba a ser su vinculación.
- Por último, Mirando como miramos, consiste en ver un programa, para identificar lo que se ve y no se ve de a televisión.
Esto nos muestra que los niños, los padres y los docentes no reconocen el entramado, las lógicas de producción del medio, pero sí reconocen muchas otras cosas que circulan en televisión.
El medio y su lenguaje este módulo tuvo que ver con la producción como tal. Para esto, diseñamos tres actividades:
- La primera es Ver, Verse y Ser Visto, que ofrece conocimientos básicos de producción: que es una cámara, cuáles son los planos, los roles en la producción, etc.; era un mini ejercicio de producción para que ellos se relacionaran con el medio. Descubrimos que aunque los participantes no conocían estos conceptos con las palabras técnicas, sí reconocían perfectamente cuales eran los elementos y las actividades básicas.
- En Viéndonos Para Aprender, se aprovecharon las grabaciones que hicieron los asistentes y los pusimos del otro lado. Era algo así como: - ustedes ya grabaron; ahora miren lo que es verse a través de la cámara.
- La actividad final fue la creación de un comercial; los participantes tenían los elementos básicos de producción, ya sabían como se manejaban las cámaras, ahora se trataba de ponerlo en acción.
En este módulo aplicamos una reflexión que se llama, De lo real a la realidad; aquí utilizamos con los talleristas el Mito de las Cavernas. Es la conocida historia sobre el que está de espaldas a la entrada de la caverna y sólo ve las luces y las sombras que se reflejan, a partir de las cuales hay múltiples interpretaciones. Lo que pretendíamos, era que los niños y los participantes tuvieran esa concepción: que una cosa es lo real y otra, la realidad que los medios manejan.
A través de todo el proceso se brindaron además orientaciones acerca de lo que significa ser un receptor crítico y de la existencia de mecanismos como las ligas de televidentes, el control social y la forma cómo podemos ejercer nuestro control frente a la televisión. Para finalizar, se construye lo que es la programación ideal; entonces les preguntamos a los participantes: después de todo esto, ¿qué quisieran ver en televisión?.
La tercera fase es: Cómo nos ven, cómo nos vemos. La idea era crear un espacio de diálogo entre los canales -locales en este caso, que eran los que estaban participando en el estudio - y los televidentes; esta fase no se ha podido cerrar completamente, porque los canales faltaron a la cita; tenemos una silla vacía, como lo menciono en las conclusiones.
Los productores de televisión parece que desconocen el objetivo ideal de la televisión, que es una relación directa con las audiencias... pero estamos generando mecanismos, porque creemos que esto es un proceso que se debe construir.
Básicamente lo que hicimos fue un encuentro al que se invitaba a los canales locales y a todas las personas que habían asistido a los talleres. El resultado de esto fueron cuatro propuestas audiovisuales, una por institución: dos en Cali en estratos uno y dos, la zona de Siloé y Terrón Colorado; una institución en Tuluá y una en Buenaventura, que fueron las instituciones en las que se que se realizaron los talleres.
Los resultados
A continuación me voy a referir a los resultados del trabajo desarrollado. Quiero aclarar que estos son solamente los resultados gruesos; en cada uno de los módulos uno podría extenderse muchísimo y estamos en ese proceso de consolidar todos los hallazgos.
El balance en cuanto a la oferta televisiva es pobre; lo que encontramos, es que Telepacifico, que es el canal regional, cuenta con un programa de franja, de producción infantil. Pero los canales locales, salvo Teleunidad, que tiene unos intereses religiosos marcados, no tienen programación infantil.
UVTV que es el canal de la Universidad del Valle y Universidad del Pacífico no tienen programación infantil al aire, con los argumentos de ser un canal universitario, con un público objetivo específico.
A pesar de que no hay programas infantiles, encontramos que lo que más se produce es programación familiar. Sobre esto no tenemos un análisis de contenido profundo, la información con la que contamos está basada en los resultados de unas entrevistas directas con los canales, de la información que ellos nos suministran y de los pocos programas que nos enviaron para poder analizar. Habría que detenernos un poco más en una investigación posterior, para ver qué es lo que ellos llaman programación familiar, programación joven y programación infantil.
Un hallazgo en el que coincidimos también con otras investigaciones, es que nuestros niños tienen acceso al cable en todos los estratos. Estamos hablando de los estratos uno y dos en Cali, las laderas de Cali, es decir, Siloé y Terrón Colorado, que son sitios deprimidos económicamente. A pesar de esto, el 80% de los niños participantes cuentan con un cable operador. Esto quiere decir que ellos tienen una oferta televisiva que les permite tomar sus propias decisiones.
Por contar con este servicio se pagan tarifas entre $2000 y $15000 al mes. Un niño decía que su mamá sacaba $2500 de lo que le pagaban al día para pagar el mes de su cable operador. En ese sentido, lo que estamos viendo es que los niños tienen la posibilidad de transitar por la televisión que quieran; ya no están amarrados a la televisión abierta. Ahora ya no estamos hablando solamente del canal Caracol, RCN, sino de una amplia oferta televisiva en la que ellos deciden qué ven y en qué momento.
Encontramos que los niños se anclan a la programación de adultos cuando ellos están presentes; o sea, los niños no deciden ver una programación para adultos, a menos que haya un adulto presente. Cuando están solos, ven programas específicos en Jetix, Disney, Discovery.
Entonces, cuando los niños están solos, ¿qué los ata a los canales RCN y Caracol? Los programas con contenidos infantiles y juveniles: Frijolito, La niña de la Mochila Azul, Rebelde. De lo contrario, ellos están con su control consumiendo otro tipo de televisión.
Sobre lo que nos entregan los canales, la tele que vemos, encontramos que estamos hablando es de lugares diferentes: los padres, los docentes y los niños vemos televisiones diferentes.
Una docente de Bogotá a la quien comentaba que estaba haciendo este proyecto, antes de estos resultados y aplicar el taller, me contó una de sus experiencias: - mire, yo una vez estaba en la clase hablando de la cultura egipcia y había una muchachita que me contestaba todo y me alzaba la mano y participaba y yo feliz, porque pensé: esta niña se leyó el libro; yo le dije: te felicito, ¡cómo has leído, cómo has investigado!. La niña la dejo fría cuando le respondió: profe, yo lo vi Discovery, en un especial que dieron hace ocho días.
Esa profesora inmediatamente pensó: estoy viendo una televisión diferente a la que ven los muchachos. Tengo que ver la televisión que están viendo ellos para poder hablar desde el mismo lugar.
Increíblemente, los docentes son los que más se alejan de lo que los niños ven en televisión. Mientras los papitos aceptan algo de televisión educativa, los docentes simplemente ven la televisión como un medio que informa y entretiene, no más.
Pero los niños ven una televisión que educa, ellos aprenden con la televisión. Además es una televisión que educa y entretiene, que une esos dos conceptos: cuando ven Discovery, aprenden de los animales, de la naturaleza y muchísimas otras cosas. Esta es una relación que me parece importante que quede sobre la mesa, porque hay que seguirla trabajando
Algunos testimonios de los niños que asistieron a los talleres son:
“La relación es lo que mas me gusta, porque hay varios temas, pero lo que mas me gusta es la misa porque es de Dios, eso es muy importante porque enseña el Padre Nuestro”
“Pues yo tengo una gran amistad con la televisión, pues ya que mi mamá trabaja y mi hermana juega, entonces la televisión es mi mejor amiga y también me gusta ver mucho y me entretiene”
“Mi relación con la TV es mutua, nos beneficiamos uno al otro aunque sea un ser inerte, la TV me ayuda, me divierte, me aconseja”
Este último testimonio es de un niño de nueve años.
Es importante tocar otro punto y es que la televisión ya no es el aparato, ya se convirtió en otra persona. Hay una relación ya lógica con el televisor como tal. Estos son solamente dos testimonios de todos los asistentes, pero me parece que son muy evidentes frente a este fenómeno:
Los padres y los docentes, dicen:
“Mi relación con la TV es muy importante ya que por medio de la TV puedo enterarme de lo que está surgiendo en mi ciudad, en mi país, inclusive en el mundo por medio de los noticieros y también me gusta ver un poco de programas de entretenimiento ya que en alguno miro algo de importancia”.
“Mi relación con la TV es cuando me siento estresada, sola por que me parece que a veces hay programas muy buenos para los niños y para los padres”.
Este punto corresponde a otro de los resultados; nosotros lo denominamos la tele que vemos y la que no vemos. Cuando escogimos por consulta el programa que más veían en ese momento todos los niños, el seleccionado fue Juego Limpio, un programa sobre las disputas que hay entre las barras de los equipos de fútbol.
Cuando hicimos preguntas relacionadas con la identificación de los niños con este programa, nos sorprendimos, porque vimos que la mentalidad de un niño frente a cualquier tipo de relación y contenido es diferentísima a la del adulto: los niños siempre ven todo en forma positiva.
Le preguntábamos: ¿te identificas con el contexto? Y lo que más resaltaban, eran las cosas buenas. Si les preguntábamos si había cosas malas, decían: - ah sí; es que eso es normal. Pero no le daban importancia.
¿Qué tan bueno o malo es esto? No sé; no estoy ni a favor ni en contra de la televisión. Estoy a favor de encontrar los puntos que estudiar más a fondo. La mayoría de los testimonios de la relación con el entorno eran positivos; esto pienso que hay que potencializarlo. Es más fácil empezar desde lo que se tiene y no desde lo que falta, pienso que la televisión nos puede ayudar a construir puentes y relaciones importantes.
Otra pregunta que hicimos a los niños fue: ¿con que personaje te identificas? Esta pregunta está relacionada con una posición que ha sido tradicionalmente dura frente a la televisión: que los niños replican estereotipos y que se van a identificar con los malos.
Para nuestra sorpresa, los tres personajes con los que más se identificaban con los niños, los que sentían que eran parte de su cotidianidad, eran los que mejores carácter y personalidad tenían en la serie: Albeiro, el protagonista, que es una especie de mediador entre las barras; Betty, la excelente jugadora, los niños veían que a través del fútbol podían conseguir muchas cosas; y Patty, una persona que ayuda, que aconseja, muy solidaria.
Los niños nos decían sobre estos personajes: son los lindos y los bacanos; con esto vemos que además de la personalidad, se identifican con las características físicas -no quiero entrar aquí a debatir si es bueno o es malo el estereotipo que hay en televisión, porque eso no lo analizamos -.
Lo que notamos además es que hay un desconocimiento sobre la lógica de construcción dramática: los niños no entienden que detrás de las historias hay relaciones, que el libretista se sienta y arma los libretos pensando: tengo que poner esto acá para que genere un conflicto.
La fase final es La tele que queremos. En este momento, encontramos un punto de encuentro bien interesante; afortunadamente todos quieren una televisión educativa; en términos generales, los papitos, los docentes y los niños dicen: queremos televisión educativa.
Pero encontramos también una dualidad, porque cuando les preguntamos a los docentes qué tipos de programas querían en televisión, escogían los que informaban y los que entretenían, pero no mencionaban cosas como las que nos sorprendieron de los niños: - queremos programas de historia, queremos programas que eduquen, de animalitos, de documentales. Esto nos pareció extraño porque son unos programas que esperábamos encontrar más en el consumo televisivo de los docentes que en el de los niños.
Las consideraciones finales como resultado de toda esta experiencia son:
- La escuela debe reconocer que el proceso de educación abandona las aulas y se fundamenta en las experiencias externas, entre las cuales están las relacionadas con la televisión; los maestros no pueden seguir pensando que la televisión es algo externo, sino que hace parte de ese proceso educativo.
- El televidente realiza una recepción crítica inicial desde la relación que ha entablado con el medio y su construcción social, le asigna valores a los mensajes que circulan por el medio, pero desconoce la lógica propia del medio, así como su lenguaje cargado de intencionalidad. Es necesario continuar con proyectos educativos que incluyan estos conceptos y visibilicen las reglas del juego; en la medida que el televidente reconozca que detrás de eso hay un entramaje, va a poder manejar mejor su recepción crítica.
- Para establecer un punto de encuentro con los adultos, en calidad de padres o docentes, es necesario hablar desde el mismo escenario, necesitamos conocer la televisión que estamos viendo cada uno de nosotros.
- Una cosa es pensar en la televisión que los niños ven y otra, en la que quisieran ver. Eso es bien importante, nosotros encontramos varios estudios que destacaban los que los niños ven telenovelas y ven noticieros; pero resulta que cuando les pedíamos la programación ideal, a los niños no les interesaba ver más noticieros, ni más realities, ni más novelas, quieren ver otra cosa. Una cosa distinta es que solamente tuvieran sino esa oferta, como ocurría cuando contaban sólo con la televisión abierta, pues no tenían cable operadores.
- Los productores, en este caso representados por los canales, deben interesarse en vincular a los televidentes en los procesos de construcción de contenidos audiovisuales; si reconocen sus lecturas, expectativas y propuestas, pueden encontrar puntos de encuentro entre sus intereses comerciales y su responsabilidad, para producir programas que eduquen entretenidamente.
Quiero destacar que estos resultados no hacen parte solamente de una propuesta que se va a quedar en el papel. La reacción de los resultados fue real y va a continuar, eso es lo más importante. Que un padre al final del taller nos haya dicho: - ahora puedo sentarme a hablar con mi hijo de televisión -, recompensa todo el esfuerzo que pusimos en el proyecto.
Preguntas del público:
Pregunta: ¿Cuál fue la intensidad horaria manejada en los talleres?
Respuesta: Manejamos tres módulos, para cada uno de los cuales se realizaba un trabajo de veinte horas.
En cuanto a los talleres, el tiempo variaba, manejamos unos de cuatro horas, otros de dos horas. Esto lo íbamos determinando en el camino, porque nos dimos cuenta que en algunas instituciones los niños aprenden más rápido que en otras. También dependía mucho del nivel de competencias argumentativas con que contaban los niños al iniciar las actividades; en algunos casos, este nivel era bajo y por esto era necesario escribir primero, en lugar de grabar.
P: ¿De que edad son los niños que participaron?
R: Están en básica primaria: de los siete a los once años. Generalmente los que más se interesan en el taller están entre los ocho y los diez años, los docentes y los papitos de esos niños.
P: ¿Encontraron diferencias importantes entre los niños del Pacífico, los de Tuluá y los de Cali?
R: La verdad, en términos generales no, encontramos diferencias. Una cosa que nos llamó la atención, es que los niños dependiendo de la región, se identificaban con unos personajes más que otros; eso por obvias razones, porque los personajes pertenecían a la región. Pero en términos generales lo que encontramos es que en algunas regiones los niños son más activos que en otras. Me refiero específicamente a Buenaventura, donde los niños fueron mucho más activos en proponer y en hacer que por ejemplo los niños de Cali.
P: Mi nombre es Jerson Parra, soy productor de los programas de Señal Colombia. Tengo una duda en cuanto a lo que vi en el video: los niños, los padres y los docentes manifiestan su deseo de contar con programas culturales o que les hablen de sus propias regiones. Sin embargo, cuando se programa en un canal un reality de los que producen los canales privados frente a un programa de los que producimos en Señal Colombia -que implica hacer esfuerzos grandísimos en realización-, la gente prefiere ver el reality.
En ese sentido, me pregunto si lo que ellos están diciendo lo dicen sólo porque tienen una cámara en frente. Mis preguntas entonces son: ¿qué encontró realmente de fondo en esa investigación? Y ¿qué importancia tiene que los niños conozcan la técnica de cómo se hace la televisión, qué hay detrás, qué es un libretista, qué hace, etc.?
R: La primera pregunta la voy a contestar no desde los resultados de la investigación, sino desde mi experiencia como productora en Señal Colombia. No quiero entrar en debates ni en análisis profundos, pues el tema de Señal Colombia es bastante complejo como para resolverlo solamente a partir de una pregunta.
Cuando hablamos del canal, yo soy consciente que es un gran esfuerzo y hay una programación excelente; pero la razón por la cual los colombianos no ven Señal Colombia, no es porque no les atraigan los contenidos. Detrás de eso hay toda una estructura, mercadeo, posicionamiento, estructura del mismo canal. No solamente es poner el programa a circular, sino que es importante que la gente conozca la programación de Señal Colombia.
Lo digo por mi propia experiencia. Cuando yo tuve un programa en Señal Colombia, yo veía algo muy interesante: después del programa teníamos un espacio para recibir llamadas telefónicas y recibíamos muchas, provenientes de unos sectores que no son cubiertos por la televisión comercial.
Entonces yo creo que Señal Colombia si lo ven, lo que pasa, es que lo ve otro tipo de publico; y tendríamos que ver cómo lo ve.
Además, Señal Colombia tiene que tener en cuenta que está compitiendo con la oferta mediática que ya mencionamos. Es decir, el niño por medio del control tiene acceso canales específicos especializados, los cuales la posibilidad de escoger.
Pero a partir de mi experiencia particular, si los niños, adultos, y en general los televidentes conocen los contenidos de Señal Colombia, se quedan viéndolo. Yo soy catedrática y a mis estudiantes de tercer semestre de Comunicación Social los pongo a ver Señal Colombia. Su primera reacción es: - ay, qué pereza que me pusieron a analizar tal programa de Señal Colombia. Pero una vez que lo ven, termina gustándoles.
Detrás de Señal Colombia hay mucha tela que cortar, hay que hacer un trabajo muy grande para que no se quede solamente en eso. No sé si contesté muy bien la pregunta o si me fui por las ramas; pero que los niños prefieren un documental de animalitos y no un reality, de eso sí estoy segura, entre otras cosas, porque tengo dos hijos que lo confirman.
En cuanto a la segunda pregunta, yo creo que en el proceso de recepción hay muchos componentes que deben estar articulados; uno de estos es decirles a los niños que hay una lógica específica en la producción audiovisual: que usar un primer plano tiene un sentido diferente a usar un plano general. Conocer esta lógica les permite identificar que el discurso televisivo es un lenguaje, una narración que tiene una intencionalidad. Además de eso, y me parece lo más importante, nos ayuda a que ellos se motiven; el hecho de coger la cámara y hacer sus producciones, los anima a involucrarse en este tema.
P: Mi nombre es Claudia Martínez, yo trabajo en Canal 13 y quisiera hacer una pregunta muy concreta, ¿Cuál es el siguiente paso en esta investigación? Me parece muy válido el taller, su diseño, los resultados obtenidos y por eso creo que lo ideal sería poderlo replicarlo en el resto del país. Hablo desde mi contexto, a mí, por ejemplo, me encantaría realmente poder replicar esta investigación con nuestra audiencia para que de esta forma el canal sepa realmente qué programación darle a los niños. Me gustaría saber si ya tienen algo planeado para replicar esto en otros ámbitos.
R: Sí. Hay dos estrategias que se van a poner en práctica. Hay una publicación de todo el proceso y los resultados, pero también hay una publicación alterna, que es la que me parece más importante, y es el manual de talleres para que lo puedan replicar. Este manual va a ser auto contenido, esto quiere decir que tiene todas las unidades didácticas completas, aunque obviamente no va a estar recargado de información, porque va a ser para padres y docentes.
La otra estrategia es a largo plazo; estamos uniendo esfuerzos para contar con el apoyo de la Comisión Nacional de Televisión y vamos a buscar recursos del Estado, de la Gobernación, de la Secretaría de Educación, para replicar este proyecto en la mayor cantidad de instituciones que podamos.
Esas son las dos estrategias puntuales. Sin embargo, más allá de lo que pueda pasar, la Universidad Santiago De Cali está interesada en continuar por este camino. Por eso estamos diseñando una asignatura, en la que los estudiantes hagan prácticas replicando en diferentes instituciones este taller. Esto tiene desventajas que quienes estamos en la academia conocemos, por ejemplo que los estudiantes sólo están presentes un semestre... pero son estrategias que se están consolidando y articulando en este momento para continuar.
P: ¿Esta proyectado en la siguiente fase, cuando ya esté el manual producido y la experiencia sea replicable, más allá de la fase de investigación que acaba de presentar, una evaluación, un monitoreo de impactos? Es decir, ¿cómo van a medir el cambio de comportamiento de los participantes con respecto a la televisión?, ¿qué tipo de medición esta prevista?
R: Yo pienso que la mejor manera de medir el impacto, es a través de la institución en la que se aplica el taller. Nosotros hacemos una evaluación pequeña al finalizar cada taller; se trata de un documento que llenan las instituciones al finalizar, y que nos permite ver la forma como los docentes que participaron en el taller están articulando los medios a la concepción pedagógica en las aulas.
Considero que esta es la mejor manera de hacerlo. En este momento no podemos hablar de una evaluación a gran escala, porque son solamente cuatro talleres, o sea, lo que hemos hecho es algo muy pequeño. Sólo contamos con lo que nos reportan las instituciones. Estas están organizadas en núcleos que agrupan varias instituciones de cada uno de los sectores de las regiones. Nosotros trabajamos en los núcleos centrales.
El mejor indicador del éxito de la experiencia es que comenzábamos con docentes de los núcleos centrales y cuando terminamos los talleres, los docentes de otras instituciones satélites, llegaban a preguntar: ¿cuándo van a ir a mi institución?, ¿cuándo vamos a aplicar este taller?
Pienso que inicialmente esa es la evaluación. La segunda fase pretende no solamente contar con el manual, sino formar líderes, es decir, docentes que asuman el papel de replicadores de este taller. Entonces más adelante, cuando esto esté funcionando, haremos una evaluación de monitoreo.
Además, este trabajo se inserta en una línea completa de trabajo dentro de la Universidad Santiago de Cali. Tenemos otro proyecto que también está haciendo una indagación por los medios y la escuela, con un componente de intervención. De esta forma, las estrategias están articuladas para garantizar la continuidad del proceso.
Fuente
Presentación de Yamile Sandoval en Televisión de Calidad 2006. V Muestra, Seminario y Taller Internacional (18 al 22 de agosto de 2006 Universidad de los Andes, Bogotá, Colombia). 22 de agosto de 2006.
Para ver el documento completo de la ponencia, oprima acá.
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Yamile Sandoval es docente e investigadora de la Universidad Santiago de Cali.
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