Observatorio de Memoria y Conflicto

Es un sistema de información que documenta hechos de violencia en el marco del conflicto armado en Colombia, a partir de la integración de fuentes sociales e institucionales y la unificación de criterios de registro y clasificación, como contribución al esclarecimiento histórico dentro de los procesos de construcción de verdad y memoria en el país. El objetivo es integrar toda la información estadística sobre el conflicto armado que se encuentra fragmentada en múltiples bases de datos que no están conectadas entre sí.
El Observatorio de Memoria y Conflicto revisa y contrasta la información e individualiza cada caso de victimización ocurrido en el marco del conflicto armado para identificar dimensiones, modalidades y magnitudes de la guerra al nivel nacional y local, patrones de violencia de los actores armados y características de las víctimas, como una contribución al esclarecimiento de los hechos y las víctimas, y para garantizar el derecho a la verdad.
Esta es una inciativa del Centro Nacional de Memoria Histórica, entidad que tiene como objeto reunir y recuperar todo el material documental, testimonios orales y por cualquier otro medio relativos a las violaciones de los derechos de las víctimas.
El Observatorio documenta como hechos de violencia del conflicto armado todos aquellos en los cuales se haya probado o haya indicios de su perpetración por parte de guerrillas, bandoleros, paramilitares, grupos posdesmovilización y agentes del Estado, o que hayan contado con su participación. En ausencia de información indiciaria o probada de esa responsabilidad, se documentan aquellos hechos en los cuales se cumplan criterios de vulnerabilidad de las víctimas derivados del conflicto armado, como por ejemplo, si tenían un liderazgo social y político. Por último, se documentan los casos reconocidos en el Registro Único de Víctimas (RUV).
El grupo de identificación del Observatorio de Memoria y Conflicto recolecta la información a partir de archivos, fondos documentales, prensa física y digital, búsquedas activas de información pública en internet, acceso a sistemas de información de entidades públicas que tienen convenios con el Observatorio y el trabajo de campo que recopilan los investigadores del Centro Nacional de Memoria Histórica.
Las fuentes son catalogadas en fuentes institucionales y fuentes sociales. Se documentan las circunstancias de modo, tiempo y lugar de los hechos, los responsables y las víctimas del conflicto armado, a partir de una pregunta guía: ¿Quién le hizo qué a quién, cuándo, dónde y cómo?
- Cuándo: apunta a la fecha de ocurrencia del hecho.
- Dónde: precisa el lugar de ocurrencia pretende llegar hasta los barrios, corregimientos, veredas y sitios, incluyendo resguardos indígenas y territorios colectivos.
- Cómo: caracteriza el modus operandi, a saber, el tipo de armas utilizadas, la modalidad de ataque, los hechos simultáneos, la sevicia, el número de víctimas, los indicios de selectividad, entre otros.
- Quién: identifica el responsable genérico y específico: el bloque o frente en el caso de los grupos armados organizados y la unidad táctica en el caso de agentes del Estado.
- A Quién: describe las características de las víctimas directas, no los familiares, a partir de su condición, sus características sociodemográficas (sexo, edad, identidad de género u orientación sexual y ocupación), su pertenencia étnica, tipo de discapacidad, su tipo de vulnerabilidad, fuerza y rango (para el caso de combatientes) y su militancia política, si es el caso.
Una vez recopilada la información, es analizada por un grupo de registro y clasificación, que valora los relatos de acuerdo con los criterios establecidos por el Observatorio y los categoriza.
La necesidad de un Observatorio de Memoria Histórica en el país, deriva de cinco características de los procesos de documentación de modalidades de victimización en el marco del conflicto armado: alta fragmentación de los registros de información que se han construido desde la política pública o desde iniciativas de la sociedad civil; ausencia de registros de información oficial para períodos más amplios en consonancia con la prolongación del conflicto armado; altos subregistros de información que varían de acuerdo con la modalidad, el momento histórico, la región o el perfil de la víctima; la ausencia de una política adecuada de registro que ha llevado a una fragmentación de la información; y el despliegue de estrategias de ocultamiento e invisibilización de los actores armados.
De acuerdo con información del Centro de Memoria Histórica, el observatorio integra 580 fuentes y 30.367 documentos y bases de datos.
Tomado de la página web del Centro Nacional de Memoria Histórica.
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